Síndrome de vejiga hiperactiva (II).

Hace dos meses que Juan vino al servicio de fisioterapia uro-ginecológica de Airpac por presentar síntomas de aumento de la frecuencia miccional e incontinencia urinaria de urgencia (pérdida involuntaria de orina asociada a necesidad imperiosa y repentina de orinar) de 4 meses de evolución. 

¿Fisioterapia y oncología?

Hace un mes visité en la consulta a María, una mujer optimista y vital que se recuperaba de una cirugía de cáncer de mama. Después de la intervención buscó un equipo de profesionales sanitarios que le pudieran acompañar en su recuperación y encontró a nuestro equipo de  Anima Health Coaching, con el que trabajamos día a día.

María quería saber cómo cuidarse con la dieta y como empezar a mover, de forma segura, su brazo después de la cirugía y nos pusimos a trabajar en equipo las fisios, la nutricionista y la paciente. Durante la última sesión de fisioterapia me explicaba, con el entusiasmo que la caracteriza, que nuestro trabajo le había ayudado a recuperar el control de su día a día con seguridad y sin miedo, así como a prepararse para la siguiente etapa del tratamiento (la radioterapia).

Un día después de la sesión con María leí este artículo After Physical Therapy, Why Not Cancer Therapy? de Susan Gubar y me acabó de inspirar para escribir esta entrada. En ocasiones siento la dificultad de ejercer una profesión que todavía no tiene el lugar que le corresponde en nuestro país y, el más difícil todavía,  promocionar sus beneficios en oncología. Pero mi  entusiasmo y optimismo afloran cada semana con las reflexiones que nos dejan personas como María, cuando leemos opiniones como la de Susan o cuando en las reuniones con otros compañeros fisios podemos compartir la energía de seguir adelante en el camino. 

Si después de una fractura o de una cirugía de prótesis de rodilla tenemos la posibilidad de ser atendidos por un fisioterapeuta. ¿Por qué no después de una cirugía oncológica? ¿Por qué no durante las diferentes etapas de la enfermedad para prevenir y tratar algunas dificultades que pueden disminuir la calidad de vida de la persona como neuropatia, fatiga, dolor, linfedema, estreñimiento, incotinencia urinaria, dificultad respiratoria, entre otras? 

Pienso que ya somos muchos los fisioterapeutas que hemos iniciado un recorrido en la oncología y que nos movemos para promocionar sus beneficios  desde nuestra práctica asistencial diaria, hasta la colaboración en la comunidad con asociaciones de pacientes, con equipos de profesionales sanitarios, en charlas divulgativas, en artículos, blogs, ... ¡Estamos en el buen camino!

¡Gracias María, Carolina, Susan, Lola, Montse, Carol, Cristina, Laura, Reme, Juan Antonio, compañeros de  Integral Centre Mèdic, compañeros de Anima, Col·legi de FST por compartir!

HERMI

 

Trombosis linfática superficial: una complicación de la cirugía del cáncer de mama.

Laura es derivada  por su ginecólogo a nuestro servicio de fisioterapia por dolor y tirantez en la cara interna del brazo derecho semanas después de ser intervenida de un cáncer de mama derecho (cuadrantectomía y linfadenectomía axilar). En el postoperatorio no hubo complicaciones y el dolor se inició diez días después de la cirugía, lo que  decepcionó a Laura porque tenía la sensación de que su recuperación iba hacia atrás. 

Mantenerse activo, sentirse mejor.

Todos conocemos que la actividad física es un buen camino hacia una vida más sana y saludable, pero también hemos experimentado lo difícil que puede resultar ponernos en marcha. Es más fácil quedarnos en casa que salir a caminar. Somos capaces de inventar excusas como "estoy cansado", "no tengo tiempo", "soy demasiado mayor", "tengo miedo a que se agrave mi dolencia". Para muchos de nosotros la práctica de una actividad física puede suponer  un verdadero reto y podemos sentirnos tentados a  renunciar antes de empezar. Pero ¿vamos a dejar escapar algo tan importante en nuestro viaje hacia el bienestar como la actividad física?

Síndrome de vejiga hiperactiva

El síndrome de vejiga hiperactiva se caracteriza por la presencia de urgencia urinaria, y puede estar asociada con la incontinencia, el aumento de la frecuencia miccional diurna y nocturna. Presenta una alta prevalencia que aumenta con la edad (1).

En caso de pacientes tratados de cáncer de próstata la aparición de este síndrome puede darse a largo plazo, incluso después de 3 años. Después de la aplicación de tratamientos con radioterapia parece ser más común y grave que tras la terapia quirúrgica (2,3).

Conocer el linfedema

El sistema linfático recoge el exceso de líquido y proteínas (linfa) desde los tejidos del cuerpo hacia el torrente sanguíneo. La linfa se mueve de forma lenta a lo largo de la red de vasos linfáticos pasando por unas estaciones de filtrado, conocidas como ganglios linfáticos.

Un edema se produce cuando hay un exceso de líquido en los tejidos corporales de una zona del cuerpo y sus causas pueden ser diversas.

Tratamiento de la incontinencia urinaria masculina

Los tratamientos más frecuentes empleados en el cáncer de próstata son la observación y vigilancia, la cirugía, la radioterapia y la hormonoterapia.

La prostatectomía radical (PR) es una técnica quirúrgica que consiste en la extirpación de la glándula prostática por completo. Además, se extirpan las vesículas seminales, el esfínter liso y en ocasiones los ganglios linfáticos. Estos cambios anatómicos pueden causar síntomas de incontinencia urinaria (IU) o impotencia (pérdida de la función sexual). En el caso de hombres tratados con radioterapia las secuelas que pueden aparecer a largo plazo son de tipo intestinal, hemorroides dolorosas e impotencia.